Machiavelli en el servicio civil

220px-macchiavelli01Machiavelli tuvo la oportunidad de participar en la vida política de la opulenta Florencia del siglo XV. La mayoría de sus acciones en este ámbito fueron realizadas durante los 18 años que participó de la Cancillería. A lo largo de este periodo, Machiavelli logró mediar entre diferentes intereses, conoció nobles de diferentes países y hasta persuadió a poderosos de realizar conquistas territoriales que éstos tenían pensado realizar.

Asimismo, todo esto sirvió de alimento para su mente política, lo cual quedaría reflejado en sus obras.

Machiavelli ingresa al servicio civil desempeñándose primero en la oficina pública en el puesto de secretario. No obstante, luego de ello, fue nombrado canciller y, también secretario, esta vez de la Segunda Cancillería. Su participación desde entonces es más relevante en este ámbito. A lo largo de este tiempo deja decretos y registros de su accionar político que resultan de interés aún en nuestros días.

Primera misión de Machiavelli: La confianza es más poderosa que la fuerza

La primera misión que realiza Machiavelli tiene que ver con aquella que es denominada como “mi dama de Forli”, por él mismo, en su obra más conocida “El príncipe”. El nombre de esta mujer era Caterina Sforza, quien requirió del genio de Machiavelli allá por 1949.

Caterina Sforza era una noble, culta como las jóvenes nobles de su tiempo –a diferencia de lo que se cree-, que se desempeñaba como gobernante y que se enfrentó a la poderosa familia Borgia. Caterina Sforza sabía leer y escribir, incluso en latín, de modo que pudo leer a los clásicos y se desempeñó como una astuta gobernante, hábil en el manejo del poder y el establecimiento de matrimonios que apoyasen esta causa.

En su trato con ella, Machiavelli obtiene la moraleja que puede resumirse en que, antes que apelar a la fuerza, es mejor ganarse la confianza de las personas sobre las cuales se quiere incluir. Éste pensamiento sería importantísimo para todos aquellos interesados en el poder.